Hoy, el grado de conocimiento que tenemos del territorio, la información que aporta el trabajo de campo y el análisis de cartografía temática mediante un sistema de información geográfica (SIG), nos permiten obtener respuestas a los retos de regulación de los usos en el suelo no urbanizable que la sociedad plantea, y garantizar una correcta ordenación y gestión del territorio y de sus recursos naturales, patrimoniales y sociales.