Con la aprobación del Decreto 344/2006 de Evaluación de la Movilidad Generada, la mayoría de los instrumentos de ordenación territorial (planes territoriales de equipamientos o de servicios), urbanísticos (planeamiento general y derivado) y aquellas instalaciones consideradas como singulares (por ejemplo nuevos hospitales) tiene que disponer de un estudio que evalúe la movilidad generada y proponga medidas correctoras para garantizar los desplazamientos con los diferentes modos de transporte.
Algunos de los principales aspectos que hay que contemplar son:
Creación de una red de itinerarios principales para peatones y bicicletas,
Garantizar la accessibilidad.
Preveer la llegada del transporte colectivo y que este cuente con una capacidad y frecuencia suficiente.