La elaboración de mapas sónicos o mapes de ruido es el instrumento básico para conocer la situación actual del ruido en un municipio. Para su realización hay que identificar las diversas fuentes originarias de ruido, definir una metodología de muestreo donde se prevean medidas de ruido de corta duración (diurnas y nocturnas) y de larga duración (de más de un día). La realización de mapas de ruido, junto con la elaboración de mapas de capacidad acústica (instrumento que asigna los niveles de immisión fijados como objetivos de calidad del municipio) resultan la herramienta clave para planificar las actuaciones de mejora y gestión de su calidad acústica.