El proyecto se inició oficialmente con una reunión, con la asistencia de todas las escuelas participantes. El objetivo de la misma ha sido presentar todos los agentes implicados (escuelas, consultora y Departamento de Medio Ambiente y Vivienda) así como la metodología para llevar a cabo el proyecto. En la misma reunión se ha procedido a asignar un consultor para cada escuela, que les ha acompañado durante todo el proceso. Hay que destacar que las escuelas participantes han sido tanto centros privados como públicos y de diferentes niveles educativos: infantil y primaria, enseñanza secundaria (ESO y bachillerato) y ciclos formativos.
Una vez establecido el primer contacto con las escuelas, se ha procedido a elaborar el análisis ambiental de todos los centros y mantener, posteriormente, una reunión para comentar los resultados.
El seguiente paso ha sido iniciar las sesiones de asesoramiento para diseñar y elaborar la documentación del Sistema de gestión ambiental (SGA). Estas sesiones se han realizado con una periodicidad quincenal en las dependencias de cada escuela. Durante su curso, el consultor de lavola, en base a una documentación modelo de acuerdo con los requisitos del EMAS, ha explicado al responsable del SGA de cada escuela la finalidad de cada uno de los documentos y de qué manera el centro los puede cumplir. Posteriormente, el mismo consultor se ha encargado de adaptar esta documentación y, a medida que se ha aprobado, se ha ido implantando.
La prueba piloto ha finalizado con la realización de diferentes auditorías internas y la elaboración de un informe en el cual se ha valorado a nivel metodológico y conceptual el proyecto que se ha llevado a la práctica.